GRUPO BAMBU
20/5/12
por Nicolas Tamayo •
Dentro del proceso creativo a veces no sabemos como empezar a materializar las cosas, situaciones o elementos que deseamos.
En parte esto ocurre porque no sabemos pedir, de hecho “pedir” ya es algo que no ayuda. Cuando elevamos una petición, indirectamente estamos asumiendo que carecemos de aquello que pedimos, ya que ¿para que voy a pedir algo que ya tengo o que ya soy?.
Una solución sería dar por sentado que ya tenemos o somos aquello que queremos ver manifestado. Una herramienta para hacer esto es agradecer. Cuándo agradezco lo que ya tengo, voy generando un impulso creador. Ser agradecido abre la puerta a todo aquello que queremos ver manifestado. En vez de pedir (y generar el sentimiento de carencia) agradezcamos aquello que queremos como si ya lo tuviéramos (así generaremos un sentimiento de abundancia).
Por otro lado, otro “error” que se comete en el proceso creativo es invertir el paradigma “ser, hacer, tener”. Nos acostumbraron a pensar que primero hay que tener (dinero por ejemplo), para luego hacer (una actividad, una acción, pagar por algún producto) que finalmente nos llevará a ser (más feliz, por ejemplo). En realidad es mucho más simple.
Cuando estoy consciente de que en este momento Yo Soy (feliz, por ejemplo), voy haciendo cosas producto de ese “ser feliz” ( como dedicarme al servicio), para finalmente terminar teniendo (dinero para vivir, una casa, comida, etc.).
Estos dos puntos pueden ser de mucha ayuda al momento de abordar la aventura del proceso creativo. El potencial creado
r que tenemos se expresará de mejor manera si nos situamos en un contexto de gratitud y al mismo tiempo recordamos que el ser, lleva al hacer y termina con el tener
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Nos acostumbraron a pensar que primero hay que “tener” para luego “hacer” y así poder “ser”. Descubrí cómo dando vuelta el proceso creativo cambia la historia.
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19/5/12
“La Creatividad es algo natural que habita en todo ser humano,
algo que habita en todos sin distinciones”.
No hay edades, no hay razas, no hay ideologías, no hay capacidades cognitivas, todos somos creativos.
El tema está en que muchas personas tienen bloqueada su “Creatividad”... ahí esta la cosa!!!
Una cosa es bloqueado, otra cosa es: no ser Creativo!!! Vos sos potencialmente tan Creativo como tu hermano, tu abuela, tu vecino, como fue Da Vinci, Pitagoras, también como Matt Groening, Bill Gates o Paul McCartney.
Que tengas bloqueos o que tengas bloqueada tu "Creatividad" es otro cantar.
Que tengas bloqueos o que tengas bloqueada tu "Creatividad" es otro cantar.
Si te pones a observar la Naturaleza, vas a ver que tiene reglas que son las mismas para todos.
Mira las plantas, los ríos, los suelos, todo tiene un orden y es el mismo para todos, para todo lo que existe en este mundo, para todos los seres y por supuesto para todos los humanos.
Tener bloqueada la “Creatividad” es algo que incide directamente en la salud, (física y/o mental), cosa que a su vez incide también directamente, en nuestra sociedad.
Todos hablan del mal de esta bendita sociedad, hablan de la violencia, de los robos, porque todos hablan de los síntomas, pero: quien habla de las causas?
Muchos autores vienen trabajando el tema desde este punto de vista, inclusive podríamos citar a grandes personajes de la historia o contemporáneos, pero ese trabajo se lo voy a dejar al que le interese buscar información.
De todas maneras y por citar a alguien, voy a mencionar a Sir Ken Robinson, un ingles al que se le dio el rango de Sir por sus aportes a la educación, hombre al que se denomina como el Gurú de la Creatividad y la Educación. Hombre que especifica en cada una de sus conferencias, publicaciones, etc., la importancia fundamental de “La Creatividad” en la vida del ser humano.
En síntesis, pensamos que trabajar “La Creatividad”, es algo fundamental y por eso creemos que es necesario crear espacios donde se puedan fomentar y desarrollar “Expresiones Artísticas” como algo totalmente necesario, para completar simbólicamente lo que podríamos denominar “Cadena Creativa”.
Cabe resaltar, que creemos que a través de la Expresión Artística y del Proceso Creativo el ser Humano puede llegar a transformarse de una forma no violenta, inclusive lúdica, logrando por estos medios, mejores estados de salud y así por ende un mejor relacionamiento con sus pares, mejores desempeños laborales, deportivos, educativos y sociales.
CUANTO APRENDI
CUANTO APRENDI
Al primer año de nacido aprendí lo importante que es un juguete. sobre todo si sabe rico.
A los 2 años, aprendí que caerse duele.
A los 3 años, aprendí que duele más una palabra que un golpe.
A los 4 años, aprendí lo interesante que puede ser un rompecabezas.
A los 5 años, aprendí que a los pececitos dorados no les gustaba la gelatina…
A los 6 años, aprendí que bañar a las tortugas con agua caliente las mata aunque huelan feo.
A los 7 años, aprendí lo confortante que se siente un abrazo de papá o mamá cuando tenía miedo, o simplemente cuando sentía que necesitaba sentirme amado.
A los 8 años, aprendí que no todo se puede arreglar con un berrinche.
A los 9 años, aprendí que mi profesora sólo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.
A los 10 años, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.
A los 12 años, aprendí que, si tenía problemas en la escuela, los tenía más grandes en casa.
A los 13 años, aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería; mi madre me mandaba a ordenarlo.
A los 15 años, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano, porque mi padre tenía frustraciones mayores… y la mano más pesada.
A los 16 años, aprendí que mi hermana no era mi mayor enemiga. y que podía ser mi mejor confidente.
A los 17 años, aprendí que emborracharte no siempre es el mejor sentimiento, (menos al otro día) y que no es la mejor forma de solucionar los problemas.
A los 18 años, aprendí que no valía la pena discutir con mi madre.
A los 19 años, aprendí lo que duele dejar a alguien que amas.
A los 20 años, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños.
A los 21 años, aprendí que un libro puede llegar a ser una buena compañía.
A los 22 años, aprendí que si encuentras a la mujer adecuada te puede enseñar a amar.
A los 23 años, aprendí lo que es extrañar a alguien y lo grato que es volverlo a encontrar.
A los 24 años, aprendí que con el tiempo las cosas se miran de una forma diferente.
A los 25 años, aprendí que aunque me quería comer el mundo aun me faltaba mucha experiencia.
A los 26 años, aprendí que no importa lo lejos que viajes cuando quieras huir de algo, tus problemas siempre te acompañaran a lo largo de toda la travesía.
A los 27 años, aprendí que el titulo obtenido no era la meta soñada.
A los 28 años, aprendí que se puede hacer en un instante, algo que te va a hacer doler la cabeza la vida entera.
A los 30 años, aprendí que se necesita mucho amor, paciencia y inteligencia para vivir con alguien.
A los 31 años, aprendí lo que es ser padre y me empecé a dar cuenta de lo que eso significa.
A los 32 años, me di cuenta lo que me falto conversar y convivir con mi padre. y lo mucho que me falto aprender de él.
A los 33 años, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.
A los 34 años, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.
A los 35 años, aprendí que puedes deprimirte como cuando tenias 17 años y que eso no esta mal. solo significa que estas empezando a pensar en ti mismo.
A los 36 años, entendí que mi madre no va cambiar y sigue siendo inútil discutir con ella.
A los 37 años, comprendí lo lejos que estaba de saber quien era.
A los 38 años, aprendí que a veces la vida se repite y duele igual que la primera vez.
A los 39 años, aprendí que ser buen amigo no se trata solo de recibir.
A los 40 años, aprendí que si estás llevando una vida sin fracasos, no estás corriendo los suficientes riesgos.
Luego, con el pasar de los años aprendí…
Que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo con un pequeño detalle que casi siempre no cuesta nada.
Que niños y abuelos son aliados naturales.
Que ver una buena película puede darme una tarde agradable.
Que aprender a aceptarme como soy me puede ayudar a no sentirme tan solo.
Que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.
Que no puedo cambiar lo que pasó pero puedo dejarlo atrás.
Que las cosas que te pasan y que te duelen, siempre te dejan una enseñanza. y esta en ti aprender de ella.
Que nunca es tarde para decir “lo siento” y “perdón”.
Que puede doler, pero sé que después me voy a sentir mejor.
Que nunca es tarde para decir la verdad (por mas dura que esta sea), y que tampoco es tarde para enfrentar a quien le hice daño; si aquélla persona te quiere te sabrá entender y perdonar.
Que pedir ayuda puede dar mucha vergüenza y miedo, pero que a veces es necesario y hay que sacar fuerzas y valor para hacerlo.
Que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.
Que esperar a los hijos despierto cuando salen de noche no va a hacer que lleguen mas temprano.
Que si esperas a jubilarte para disfrutar de la vida, esperaste demasiado tiempo.
Que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea.
Que me hubiera gustado tener la experiencia que tengo ahora cuando era mas joven, seguramente no habría dejado pasar tantas oportunidades.
Y que ahora entiendo que eso es imposible, y que solo me queda aplicar mis experiencias y no perder la oportunidad de encontrar a un amigo.
Que si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.
Aprendí que envejecer es importante.
Aprendí que amé menos de lo que hubiera debido.
Y hoy… me doy cuenta de que todavía se amar, amo y soy amado.
Descubrí que tengo mucho para aprender, y que no importa la edad que se tenga; aun estás a tiempo de cambiar las cosas y ser feliz.
(autor desconocido)
Al primer año de nacido aprendí lo importante que es un juguete. sobre todo si sabe rico.
A los 2 años, aprendí que caerse duele.
A los 3 años, aprendí que duele más una palabra que un golpe.
A los 4 años, aprendí lo interesante que puede ser un rompecabezas.
A los 5 años, aprendí que a los pececitos dorados no les gustaba la gelatina…
A los 6 años, aprendí que bañar a las tortugas con agua caliente las mata aunque huelan feo.
A los 7 años, aprendí lo confortante que se siente un abrazo de papá o mamá cuando tenía miedo, o simplemente cuando sentía que necesitaba sentirme amado.
A los 8 años, aprendí que no todo se puede arreglar con un berrinche.
A los 9 años, aprendí que mi profesora sólo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.
A los 10 años, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.
A los 12 años, aprendí que, si tenía problemas en la escuela, los tenía más grandes en casa.
A los 13 años, aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería; mi madre me mandaba a ordenarlo.
A los 15 años, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano, porque mi padre tenía frustraciones mayores… y la mano más pesada.
A los 16 años, aprendí que mi hermana no era mi mayor enemiga. y que podía ser mi mejor confidente.
A los 17 años, aprendí que emborracharte no siempre es el mejor sentimiento, (menos al otro día) y que no es la mejor forma de solucionar los problemas.
A los 18 años, aprendí que no valía la pena discutir con mi madre.
A los 19 años, aprendí lo que duele dejar a alguien que amas.
A los 20 años, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños.
A los 21 años, aprendí que un libro puede llegar a ser una buena compañía.
A los 22 años, aprendí que si encuentras a la mujer adecuada te puede enseñar a amar.
A los 23 años, aprendí lo que es extrañar a alguien y lo grato que es volverlo a encontrar.
A los 24 años, aprendí que con el tiempo las cosas se miran de una forma diferente.
A los 25 años, aprendí que aunque me quería comer el mundo aun me faltaba mucha experiencia.
A los 26 años, aprendí que no importa lo lejos que viajes cuando quieras huir de algo, tus problemas siempre te acompañaran a lo largo de toda la travesía.
A los 27 años, aprendí que el titulo obtenido no era la meta soñada.
A los 28 años, aprendí que se puede hacer en un instante, algo que te va a hacer doler la cabeza la vida entera.
A los 30 años, aprendí que se necesita mucho amor, paciencia y inteligencia para vivir con alguien.
A los 31 años, aprendí lo que es ser padre y me empecé a dar cuenta de lo que eso significa.
A los 32 años, me di cuenta lo que me falto conversar y convivir con mi padre. y lo mucho que me falto aprender de él.
A los 33 años, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.
A los 34 años, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.
A los 35 años, aprendí que puedes deprimirte como cuando tenias 17 años y que eso no esta mal. solo significa que estas empezando a pensar en ti mismo.
A los 36 años, entendí que mi madre no va cambiar y sigue siendo inútil discutir con ella.
A los 37 años, comprendí lo lejos que estaba de saber quien era.
A los 38 años, aprendí que a veces la vida se repite y duele igual que la primera vez.
A los 39 años, aprendí que ser buen amigo no se trata solo de recibir.
A los 40 años, aprendí que si estás llevando una vida sin fracasos, no estás corriendo los suficientes riesgos.
Luego, con el pasar de los años aprendí…
Que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo con un pequeño detalle que casi siempre no cuesta nada.
Que niños y abuelos son aliados naturales.
Que ver una buena película puede darme una tarde agradable.
Que aprender a aceptarme como soy me puede ayudar a no sentirme tan solo.
Que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.
Que no puedo cambiar lo que pasó pero puedo dejarlo atrás.
Que las cosas que te pasan y que te duelen, siempre te dejan una enseñanza. y esta en ti aprender de ella.
Que nunca es tarde para decir “lo siento” y “perdón”.
Que puede doler, pero sé que después me voy a sentir mejor.
Que nunca es tarde para decir la verdad (por mas dura que esta sea), y que tampoco es tarde para enfrentar a quien le hice daño; si aquélla persona te quiere te sabrá entender y perdonar.
Que pedir ayuda puede dar mucha vergüenza y miedo, pero que a veces es necesario y hay que sacar fuerzas y valor para hacerlo.
Que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.
Que esperar a los hijos despierto cuando salen de noche no va a hacer que lleguen mas temprano.
Que si esperas a jubilarte para disfrutar de la vida, esperaste demasiado tiempo.
Que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea.
Que me hubiera gustado tener la experiencia que tengo ahora cuando era mas joven, seguramente no habría dejado pasar tantas oportunidades.
Y que ahora entiendo que eso es imposible, y que solo me queda aplicar mis experiencias y no perder la oportunidad de encontrar a un amigo.
Que si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.
Aprendí que envejecer es importante.
Aprendí que amé menos de lo que hubiera debido.
Y hoy… me doy cuenta de que todavía se amar, amo y soy amado.
Descubrí que tengo mucho para aprender, y que no importa la edad que se tenga; aun estás a tiempo de cambiar las cosas y ser feliz.
(autor desconocido)
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18/5/12
17/5/12
Las personas creativas difieren las unas de las otras en muchos aspectos, pero en uno son unánimes: todas aman lo que hacen. No es la esperanza de lograr fama o riqueza lo que las conduce; en vez de eso, es la oportunidad de hacer el trabajo que ellas disfrutan haciendo lo que las guía. Debemos asumir que no es lo que ellos hacen lo que cuenta, sino que cómo lo hacen.
Programados para la creatividad
Cuando se le da una lista a la gente preguntándole acerca de la mejor descripción de lo que disfrutan hacer más, la respuesta más frecuentemente elegida es el “diseñar o descubrir algo nuevo”. Pero la evidencia sugiere que por lo menos hay un grupo de gente que disfrutaría descubriendo y creando por sobre todo lo demás.
Debido a mutaciones aleatorias, algunos individuos han desarrollado un sistema nervioso en el cual el descubrimiento de novedades estimula los centros de placer en el cerebro. Probablemente somos los descendientes de ancestros que reconocieron la importancia de la novedad, protegieron a aquellos individuos que disfrutaban siendo creativos y aprendieron de ellos. Debido a que tenían con ellos a individuos que disfrutaban explorando e inventando, estaban mejor preparados para enfrentar las condiciones impredecibles que afectaban su supervivencia. Nosotros también compartimos la habilidad para disfrutar casi todo lo que hacemos y podemos crear y descubrir algo nuevo al hacerlo. Esta es la razón por la cual la creatividad es tan placentera, no importa donde tenga lugar.
Pero hay otra fuerza que nos motiva, y es más primitiva y más poderosa que la tendencia a crear: la fuerza de la entropía. Esta también es un mecanismo de sobrevivencia construido en nuestros genes por la evolución. Nos da placer cuando estamos cómodos, cuando estamos relajados, cuando podemos sentirnos bien sin gastar energía. Sin este regulador interno podríamos agotarnos fácilmente y no tener las suficientes reservas de fuerza, grasa corporal, o energía nerviosa para enfrentar lo inesperado.
Todos nosotros somos atraídos entre estos dos sets opuestos de instrucciones programadas en el cerebro. En la mayoría de los individuos la entropía parece ser más fuerte, y disfrutan la comodidad más que el desafío del descubrimiento. Unos pocos son más reactivos a las recompensas del descubrimiento. A menos que haya la suficiente gente motivada por el placer que proviene del enfrentamiento de los desafíos, no hay evolución de la cultura, ni progreso en los pensamientos o sentimientos. Así que es importante entender mejor en qué consiste el placer y cómo la creatividad lo puede producir.
¿Qué es el placer?
Cierta gente dedican muchas horas a la semana a sus labores sin ninguna recompensa de dinero o fama. ¿Porqué continúan haciéndolo?, está claro al hablar con ellos que lo que los mantiene motivados es la calidad de la experiencia que sienten en ese momento. Este sentimiento a menudo incluye esfuerzos dolorosos, riesgosos, que presionan la capacidad de la persona , y también incluye un elemento de novedad y descubrimiento.
Yo llamo a esta experiencia Flujo, porque mucha gente –artistas, atletas, científicos, gente común y corriente- han descrito el sentimiento en palabras similares. El flujo es un estado de conciencia que consume poco esfuerzo aunquees altamente enfocado. Y las descripciones no varían mucho por cultura, género, o edad. En las entrevistas, la gente menciona repetidamente ciertos elementos clave en sus impresiones de esta experiencia placentera:
* Hay metas claras en cada paso del camino: en el estado de flujo siempre sabemos lo que debe ser
hecho.
* Hay un feedback inmediato a las propias acciones: en un estado de flujo, sabemos cuán bien lo estamos haciendo. Mantener el flujo en el contexto de una sociedad indiferente puede ser difícil. Evidentemente, aquellos individuos que continúan haciendo un trabajo creativo son aquellos que pueden darse feedback a ellos mismos, sin tener que esperar oírlo de los expertos.
* Hay un balance entre los desafíos y las habilidades: en el estado de flujo, sentimos que nuestras
habilidades están bien ajustadas para las oportunidades de acción. En el día a día a veces sentimos que los desafíos son demasiado altos para nuestras habilidades, o que nuestro potencial es mayor que las
oportunidades para expresarlo.
* La acción y la conciencia están unidas: en la experiencia de cada día, nuestras mentes a menudo están separadas de lo que hacemos. En estado de flujo, nuestra concentración está enfocada en lo que hacemos. Una mente unificada es requerida para el ajuste cercano entre los desafíos y las destrezas, y se hace posible por la claridad de las metas y la constante disponibilidad de feedback.
* Las distracciones son excluidas de la conciencia: somos concientes sólo de lo que es relevante
aquí y ahora. El flujo es el resultado de la concentración intensa en el presente, la cual nos alivia de los temores usuales que causan depresión y ansiedad en la vida diaria. Las distracciones interrumpen el flujo, y puede tomar horas recuperar la paz mental necesaria para continuar con el trabajo. Mientras más ambiciosa sea la tarea, más tiempo toma que uno se sumerja en ella, y más fácil es distraerse.
* No hay miedo al fracaso: en el estado de flujo, estamos demasiado envueltos como para estar preocupados por el fracaso. Sabemos lo que debe ser hecho, y nuestras destrezas están potencialmente adecuadas a nuestros desafíos. Si el desafío se vuelve muy grande, un sentimiento de frustración surge en vez de placer.
* La auto conciencia disminuye: en estado de flujo, estamos demasiado envueltos en lo que hacemos como para preocuparnos acerca de proteger el ego. Luego, podemos emerger con un auto concepto más fuerte, porque sabemos que tenido éxito en encontrar una dificultad desafiante. Paradójicamente, el Yo se expande a través de actos de auto olvido.
* Se distorsiona el sentido del tiempo: generalmente, en el estado de flujo nos olvidamos del tiempo,
y las horas pueden pasar en lo que parecen ser unos pocos minutos. O pasa lo contrario: a una figura del skate puede parecerle que una vuelta que sólo dura un segundo en tiempo real parece alargarse por mucho más. Nuestro sentido de cuánto tiempo pasa depende de qué estamos haciendo.
* La actividad se vuelve un fin en sí misma: mucho de lo que hacemos no es solamente por placer, sino
que para lograr una meta. En muchos sentidos, el secreto para la felicidad es aprender a obtener el flujo de casi todo lo que hacemos, incluyendo el trabajo y las labores familiares. Si casi todo lo que hacemos vale la pena hacerlo por sí mismo, entonces no hay nada desperdiciado en la vida.
Flujo, felicidad, y el futuro.
¿Cuál es la relación entre flujo y felicidad?, es tentador concluir que los dos son la misma cosa; sin embargo, la conexión es más compleja. Cuando estamos en flujo, no siempre nos sentimos felices, porque sentimos sólo lo que es relevante para la actividad. La felicidad es una distracción. Es sólo cuando salimos del flujo, al salir de una sesión o en momentos de distracción, que podemos sentirnos felices.
A mayor flujo que experimentemos en la vida diaria, más probable es que nos sintamos felices en general. Desafortunadamente, mucha gente encuentra que los únicos desafíos a los que puede responder son la violencia, el juego, sexo desordenado, o drogas. Tales experiencias pueden ser placenteras, pero estos
episodios de flujo no agregan un sentimiento de satisfacción y felicidad con el pasar del tiempo. El placer no conduce a la creatividad, sino que pronto deriva en adicción.
El vínculo entre el flujo y la felicidad depende de si la actividad productora de flujo es compleja, si conduce a nuevos desafíos y de esta manera al crecimiento personal y cultural. El problema es que es más fácil encontrar placer en cosas que son más fáciles, en actividades como el sexo y la violencia que están ya programadas en nuestros genes. Es mucho más difícil aprender a disfrutar el hacer cosas que hemos descubierto recientemente en nuestra evolución –tales como manipular sistemas simbólicos a través de las matemáticas o componer música- y aprender acerca del mundo y nosotros mismos.
Las escuelas generalmente fallan en enseñar cuán bella puede ser la ciencia y las matemáticas; ellas enseñan la rutina de la literatura e historia en vez de la aventura. Es en este sentido que los individuos creativos viven vidas ejemplares. Ellos muestran cuán interesante y placentera puede ser una actividad simbólica compleja.
Desarrollando tu creatividad –y felicidad
Aquí se nombran unas cuantas sugerencias para incrementar tu creatividad y
felicidad personal:
* Trata de sorprenderte por algo cada día.
* Trata de sorprender al menos una persona cada día.
* Escribe cada día qué te sorprendió y cómo sorprendiste a los otros.
* Cuando algo te parezca interesante, síguelo.
* Reconoce que si haces cualquier cosa bien ésta se vuelve placentera.
* Para mantener el placer por algo incrementa su complejidad.
* Deja tiempo para la reflexión y relajación.
* Descubre qué te gusta y qué odias de la vida.
* Comienza a hacer más de lo que te gusta y menos de lo que odias.
* Descubre una forma de expresar lo que te mueve.
* Mira los problemas de todos los puntos de vista posibles.
* Ten tantas ideas como sea posible.
* Trata de producir ideas originales.
Por: Mihaly Csikszentmihalyi
Programados para la creatividad
Cuando se le da una lista a la gente preguntándole acerca de la mejor descripción de lo que disfrutan hacer más, la respuesta más frecuentemente elegida es el “diseñar o descubrir algo nuevo”. Pero la evidencia sugiere que por lo menos hay un grupo de gente que disfrutaría descubriendo y creando por sobre todo lo demás.
Debido a mutaciones aleatorias, algunos individuos han desarrollado un sistema nervioso en el cual el descubrimiento de novedades estimula los centros de placer en el cerebro. Probablemente somos los descendientes de ancestros que reconocieron la importancia de la novedad, protegieron a aquellos individuos que disfrutaban siendo creativos y aprendieron de ellos. Debido a que tenían con ellos a individuos que disfrutaban explorando e inventando, estaban mejor preparados para enfrentar las condiciones impredecibles que afectaban su supervivencia. Nosotros también compartimos la habilidad para disfrutar casi todo lo que hacemos y podemos crear y descubrir algo nuevo al hacerlo. Esta es la razón por la cual la creatividad es tan placentera, no importa donde tenga lugar.
Pero hay otra fuerza que nos motiva, y es más primitiva y más poderosa que la tendencia a crear: la fuerza de la entropía. Esta también es un mecanismo de sobrevivencia construido en nuestros genes por la evolución. Nos da placer cuando estamos cómodos, cuando estamos relajados, cuando podemos sentirnos bien sin gastar energía. Sin este regulador interno podríamos agotarnos fácilmente y no tener las suficientes reservas de fuerza, grasa corporal, o energía nerviosa para enfrentar lo inesperado.
Todos nosotros somos atraídos entre estos dos sets opuestos de instrucciones programadas en el cerebro. En la mayoría de los individuos la entropía parece ser más fuerte, y disfrutan la comodidad más que el desafío del descubrimiento. Unos pocos son más reactivos a las recompensas del descubrimiento. A menos que haya la suficiente gente motivada por el placer que proviene del enfrentamiento de los desafíos, no hay evolución de la cultura, ni progreso en los pensamientos o sentimientos. Así que es importante entender mejor en qué consiste el placer y cómo la creatividad lo puede producir.
¿Qué es el placer?
Cierta gente dedican muchas horas a la semana a sus labores sin ninguna recompensa de dinero o fama. ¿Porqué continúan haciéndolo?, está claro al hablar con ellos que lo que los mantiene motivados es la calidad de la experiencia que sienten en ese momento. Este sentimiento a menudo incluye esfuerzos dolorosos, riesgosos, que presionan la capacidad de la persona , y también incluye un elemento de novedad y descubrimiento.
Yo llamo a esta experiencia Flujo, porque mucha gente –artistas, atletas, científicos, gente común y corriente- han descrito el sentimiento en palabras similares. El flujo es un estado de conciencia que consume poco esfuerzo aunquees altamente enfocado. Y las descripciones no varían mucho por cultura, género, o edad. En las entrevistas, la gente menciona repetidamente ciertos elementos clave en sus impresiones de esta experiencia placentera:
* Hay metas claras en cada paso del camino: en el estado de flujo siempre sabemos lo que debe ser
hecho.
* Hay un feedback inmediato a las propias acciones: en un estado de flujo, sabemos cuán bien lo estamos haciendo. Mantener el flujo en el contexto de una sociedad indiferente puede ser difícil. Evidentemente, aquellos individuos que continúan haciendo un trabajo creativo son aquellos que pueden darse feedback a ellos mismos, sin tener que esperar oírlo de los expertos.
* Hay un balance entre los desafíos y las habilidades: en el estado de flujo, sentimos que nuestras
habilidades están bien ajustadas para las oportunidades de acción. En el día a día a veces sentimos que los desafíos son demasiado altos para nuestras habilidades, o que nuestro potencial es mayor que las
oportunidades para expresarlo.
* La acción y la conciencia están unidas: en la experiencia de cada día, nuestras mentes a menudo están separadas de lo que hacemos. En estado de flujo, nuestra concentración está enfocada en lo que hacemos. Una mente unificada es requerida para el ajuste cercano entre los desafíos y las destrezas, y se hace posible por la claridad de las metas y la constante disponibilidad de feedback.
* Las distracciones son excluidas de la conciencia: somos concientes sólo de lo que es relevante
aquí y ahora. El flujo es el resultado de la concentración intensa en el presente, la cual nos alivia de los temores usuales que causan depresión y ansiedad en la vida diaria. Las distracciones interrumpen el flujo, y puede tomar horas recuperar la paz mental necesaria para continuar con el trabajo. Mientras más ambiciosa sea la tarea, más tiempo toma que uno se sumerja en ella, y más fácil es distraerse.
* No hay miedo al fracaso: en el estado de flujo, estamos demasiado envueltos como para estar preocupados por el fracaso. Sabemos lo que debe ser hecho, y nuestras destrezas están potencialmente adecuadas a nuestros desafíos. Si el desafío se vuelve muy grande, un sentimiento de frustración surge en vez de placer.
* La auto conciencia disminuye: en estado de flujo, estamos demasiado envueltos en lo que hacemos como para preocuparnos acerca de proteger el ego. Luego, podemos emerger con un auto concepto más fuerte, porque sabemos que tenido éxito en encontrar una dificultad desafiante. Paradójicamente, el Yo se expande a través de actos de auto olvido.
* Se distorsiona el sentido del tiempo: generalmente, en el estado de flujo nos olvidamos del tiempo,
y las horas pueden pasar en lo que parecen ser unos pocos minutos. O pasa lo contrario: a una figura del skate puede parecerle que una vuelta que sólo dura un segundo en tiempo real parece alargarse por mucho más. Nuestro sentido de cuánto tiempo pasa depende de qué estamos haciendo.
* La actividad se vuelve un fin en sí misma: mucho de lo que hacemos no es solamente por placer, sino
que para lograr una meta. En muchos sentidos, el secreto para la felicidad es aprender a obtener el flujo de casi todo lo que hacemos, incluyendo el trabajo y las labores familiares. Si casi todo lo que hacemos vale la pena hacerlo por sí mismo, entonces no hay nada desperdiciado en la vida.
Flujo, felicidad, y el futuro.
¿Cuál es la relación entre flujo y felicidad?, es tentador concluir que los dos son la misma cosa; sin embargo, la conexión es más compleja. Cuando estamos en flujo, no siempre nos sentimos felices, porque sentimos sólo lo que es relevante para la actividad. La felicidad es una distracción. Es sólo cuando salimos del flujo, al salir de una sesión o en momentos de distracción, que podemos sentirnos felices.
A mayor flujo que experimentemos en la vida diaria, más probable es que nos sintamos felices en general. Desafortunadamente, mucha gente encuentra que los únicos desafíos a los que puede responder son la violencia, el juego, sexo desordenado, o drogas. Tales experiencias pueden ser placenteras, pero estos
episodios de flujo no agregan un sentimiento de satisfacción y felicidad con el pasar del tiempo. El placer no conduce a la creatividad, sino que pronto deriva en adicción.
El vínculo entre el flujo y la felicidad depende de si la actividad productora de flujo es compleja, si conduce a nuevos desafíos y de esta manera al crecimiento personal y cultural. El problema es que es más fácil encontrar placer en cosas que son más fáciles, en actividades como el sexo y la violencia que están ya programadas en nuestros genes. Es mucho más difícil aprender a disfrutar el hacer cosas que hemos descubierto recientemente en nuestra evolución –tales como manipular sistemas simbólicos a través de las matemáticas o componer música- y aprender acerca del mundo y nosotros mismos.
Las escuelas generalmente fallan en enseñar cuán bella puede ser la ciencia y las matemáticas; ellas enseñan la rutina de la literatura e historia en vez de la aventura. Es en este sentido que los individuos creativos viven vidas ejemplares. Ellos muestran cuán interesante y placentera puede ser una actividad simbólica compleja.
Desarrollando tu creatividad –y felicidad
Aquí se nombran unas cuantas sugerencias para incrementar tu creatividad y
felicidad personal:
* Trata de sorprenderte por algo cada día.
* Trata de sorprender al menos una persona cada día.
* Escribe cada día qué te sorprendió y cómo sorprendiste a los otros.
* Cuando algo te parezca interesante, síguelo.
* Reconoce que si haces cualquier cosa bien ésta se vuelve placentera.
* Para mantener el placer por algo incrementa su complejidad.
* Deja tiempo para la reflexión y relajación.
* Descubre qué te gusta y qué odias de la vida.
* Comienza a hacer más de lo que te gusta y menos de lo que odias.
* Descubre una forma de expresar lo que te mueve.
* Mira los problemas de todos los puntos de vista posibles.
* Ten tantas ideas como sea posible.
* Trata de producir ideas originales.
Por: Mihaly Csikszentmihalyi
ALGUNOS TIPS SOBRE CREATIVIDAD
Por Mihaly Csikszentmihalyi
Doy por supuesto que cada persona tiene, potencialmente, toda la energía psíquica necesaria para llevar una vida creativa. Sin embargo, hay cuatro tipos principales de obstáculos que impiden a muchos alcanzar ese potencial.
Unos estamos agotados por exigencias excesivas, con lo cual de entrada nos resulta difícil apoderarnos de nuestra energía psíquica y activarla. Otros nos distraemos fácilmente y tenemos dificultad de aprender la manera de proteger y canalizar la energía que tenemos. El siguiente problema es la pereza, o la falta de disciplina para controlar el flujo de energía. Y finalmente, el último obstáculo es no saber qué hacer con la energía que uno tiene. Cómo evitar estos obstáculos y liberar la energía es lo que me propongo.
Curiosidad e interés
Desde el punto de vista del uso creativo de la energía mental, quizás la diferencia más fundamental entre las personas radica en la cantidad de atención liberada que a éstas les queda para ocuparse de la novedad.
El primer paso hacia una vida más creativa es el cultivo de la curiosidad y el interés, es decir, la asignación de atención a las cosas por sí mismas... ¿cómo cultivar el interés y la curiosidad, suponiendo que se tenga el deseo de hacerlo?
- Intenta que cada día te sorprenda algo.
- Intenta sorprender al menos a una persona cada día.
- Pon por escrito cada día lo que te ha sorprendido y en que has sorprendido a los demás.
- Cuando algo haga saltar una chispa de interés, préstale atención.
Cultivar el fluir en la vida cotidiana
Cuando no hay ninguna fuerza exterior que nos exige concentrarnos, la mente empieza a perder atención. ¿Cómo podemos aprender de nuevo a disfrutar con la curiosidad, de manera que la búsqueda de nuevas experiencias y nuevos conocimientos se sostenga a sí misma?
- Despiértate por la mañana con una meta concreta que te ilusione. Recuerda que levantarse por la mañana es un privilegio no una rutina.
- Si haces algo bien, se vuelve agradable. Cuantas más actividades hacemos con excelencia y estilo, más intrínsecamente gratificante se vuelve la vida. Hay una meta destreza que conviene dominar: la que consiste en convertir cualquier actividad en una ocasión de fluir.
- Para seguir disfrutando algo, necesitas incrementar su complejidad.
Hábitos de firmeza
Las personas de mucho éxito y productivas desarrollan hábitos de disciplina que les permiten realizar tareas en apariencia imposibles.
¿Qué puedes hacer para crear hábitos que hagan posible controlar la atención, de manera que pueda estar abierta y receptiva, o centrada y dirigida, dependiendo de lo que requieran tus objetivos globales?
- Hazte cargo de tu horario. Es posible que el horario que estás siguiendo no sea el mejor para tus propósitos. Tenemos que prestar atención a cómo se ajusta el horario que seguimos a nuestros estado interiores: cuándo nos sentimos mejor comiendo, durmiendo, trabajando, etcétera. Una vez que hallamos determinado los ritmos ideales, podemos empezar la tarea de modificar las cosas para poder hacerlas cuando sea más oportuno. El tiempo es más flexible de lo que la mayoría de nosotros pensamos.
- Saca tiempo para la reflexión y la relajación. El ajetreo constante no es una buena norma para la creatividad. Ni la tensión constante, ni la monotonía son un contexto demasiado bueno para la creatividad.
- Modela tu espacio. Es importante vivir en un lugar que no consuma mucha energía potencial, bien adormeciendo los sentidos en un falso sentimiento de seguridad, bien forzándonos a luchar contra un entorno intolerable.La idea es proporcionar un entorno neutral que no perturbe el flujo de la conciencia con distracciones. Lo que cuenta es qué solución te permite utilizarla atención más eficazmente. El tipo de objetos con que llenas tu espacio también ayuda o dificulta la distribución de las energías creativas.
- Descubre lo que te gusta y lo que no te gusta en la vida.
- Empieza a hacer más aquello que te gusta, y menos aquello que no te gusta. Lo más importante es asegurarte de que gastas tu energía psíquica de tal manera que reporta los rendimientos más altos desde el punto de vista de la calidad de la experiencia.
Rasgos Internos
El siguiente paso después de aprender a liberar la energía creativa del asombro y el temor reverencial, y después de aprender a protegerla controlando el tiempo, el espacio y la actividades interiorizar en tu personalidad el mayor número posible de estas estructuras de apoyo.
- Cultiva lo que te falta. Lo que debe mantenerte en el intento es saber que, al experimentar el mundo desde una perspectiva muy diferente, enriquecerás considerablemente tu vida.
- Pasa con frecuencia de la apertura al aislamiento. Toda persona que quiera realizar plenamente la potencialidad de lo que es ser hombre, y que quiera tomar parte en la evolución de la conciencia, puede aspirar a una personalidad más compleja. Para conseguirlo, necesitamos explorar y fortalecer aquellos rasgos de los que ahora carecemos, aprender a pasar de la apertura a la disciplina, dentro de un contexto de curiosidad y temor reverencial ante el milagro de la vida. La noción de complejidad añade un estrato más profundo de comprensión de por qué es importante conseguir esto. Al expresar plenamente las tendencias de que somos capaces, nos convertimos en parte de la energía creadora del futuro.
- Aspira a la complejidad
La aplicación de la energía creativa
También es útil considerar qué clase de actividades mentales facilitan soluciones novedosas a los problemas del campo de la vida diaria.
Localización del problema.
Las personas creativas están constantemente sorprendidas. No creen entender lo que sucede a su alrededor, ni tampoco suponen que lo entienden los demás. Cuestionan lo obvio; no por espíritu de contradicción sino porque ven las insuficiencias de las explicaciones admitidas. Detectan los problemas antes de que su percepción se generalice y son capaces de determinar cuáles son.
- Encuentra una manera de expresar lo que te mueve. Los problemas creativos por lo general surgen de parcelas de la vida que son importantes para la persona.
- Mira los problemas desde tantos puntos de vista como sea posible.
- Imagina las consecuencias del problema. Una vez que le has dado la formulación, puedes comenzar a estudiar posibles soluciones.
- Poner en práctica la solución. Resolver problemas de forma creativa exige continua experimentación y revisión.
Pensamiento divergente.
- Produce tantas ideas como puedas.
- Ten tantas ideas diferentes como puedas.
- Intenta tener ideas improbables.
Escoger un campo especial.
Si la creatividad consiste en cambiar un campo particular, la creatividad personal consiste en cambiar el campo de la vida personal. Si no aprendes a ser creativo en tu vida personal, las probabilidades de contribuir a la cultura bajan más cerca aún de cero. Y lo que realmente importa, en última instancia, no es si tu nombre ha quedado unido a un descubrimiento reconocido, sino si has vivido una vida plena y creativa.
Por Mihaly Csikszentmihalyi
Doy por supuesto que cada persona tiene, potencialmente, toda la energía psíquica necesaria para llevar una vida creativa. Sin embargo, hay cuatro tipos principales de obstáculos que impiden a muchos alcanzar ese potencial.
Unos estamos agotados por exigencias excesivas, con lo cual de entrada nos resulta difícil apoderarnos de nuestra energía psíquica y activarla. Otros nos distraemos fácilmente y tenemos dificultad de aprender la manera de proteger y canalizar la energía que tenemos. El siguiente problema es la pereza, o la falta de disciplina para controlar el flujo de energía. Y finalmente, el último obstáculo es no saber qué hacer con la energía que uno tiene. Cómo evitar estos obstáculos y liberar la energía es lo que me propongo.
Curiosidad e interés
Desde el punto de vista del uso creativo de la energía mental, quizás la diferencia más fundamental entre las personas radica en la cantidad de atención liberada que a éstas les queda para ocuparse de la novedad.
El primer paso hacia una vida más creativa es el cultivo de la curiosidad y el interés, es decir, la asignación de atención a las cosas por sí mismas... ¿cómo cultivar el interés y la curiosidad, suponiendo que se tenga el deseo de hacerlo?
- Intenta que cada día te sorprenda algo.
- Intenta sorprender al menos a una persona cada día.
- Pon por escrito cada día lo que te ha sorprendido y en que has sorprendido a los demás.
- Cuando algo haga saltar una chispa de interés, préstale atención.
Cultivar el fluir en la vida cotidiana
Cuando no hay ninguna fuerza exterior que nos exige concentrarnos, la mente empieza a perder atención. ¿Cómo podemos aprender de nuevo a disfrutar con la curiosidad, de manera que la búsqueda de nuevas experiencias y nuevos conocimientos se sostenga a sí misma?
- Despiértate por la mañana con una meta concreta que te ilusione. Recuerda que levantarse por la mañana es un privilegio no una rutina.
- Si haces algo bien, se vuelve agradable. Cuantas más actividades hacemos con excelencia y estilo, más intrínsecamente gratificante se vuelve la vida. Hay una meta destreza que conviene dominar: la que consiste en convertir cualquier actividad en una ocasión de fluir.
- Para seguir disfrutando algo, necesitas incrementar su complejidad.
Hábitos de firmeza
Las personas de mucho éxito y productivas desarrollan hábitos de disciplina que les permiten realizar tareas en apariencia imposibles.
¿Qué puedes hacer para crear hábitos que hagan posible controlar la atención, de manera que pueda estar abierta y receptiva, o centrada y dirigida, dependiendo de lo que requieran tus objetivos globales?
- Hazte cargo de tu horario. Es posible que el horario que estás siguiendo no sea el mejor para tus propósitos. Tenemos que prestar atención a cómo se ajusta el horario que seguimos a nuestros estado interiores: cuándo nos sentimos mejor comiendo, durmiendo, trabajando, etcétera. Una vez que hallamos determinado los ritmos ideales, podemos empezar la tarea de modificar las cosas para poder hacerlas cuando sea más oportuno. El tiempo es más flexible de lo que la mayoría de nosotros pensamos.
- Saca tiempo para la reflexión y la relajación. El ajetreo constante no es una buena norma para la creatividad. Ni la tensión constante, ni la monotonía son un contexto demasiado bueno para la creatividad.
- Modela tu espacio. Es importante vivir en un lugar que no consuma mucha energía potencial, bien adormeciendo los sentidos en un falso sentimiento de seguridad, bien forzándonos a luchar contra un entorno intolerable.La idea es proporcionar un entorno neutral que no perturbe el flujo de la conciencia con distracciones. Lo que cuenta es qué solución te permite utilizarla atención más eficazmente. El tipo de objetos con que llenas tu espacio también ayuda o dificulta la distribución de las energías creativas.
- Descubre lo que te gusta y lo que no te gusta en la vida.
- Empieza a hacer más aquello que te gusta, y menos aquello que no te gusta. Lo más importante es asegurarte de que gastas tu energía psíquica de tal manera que reporta los rendimientos más altos desde el punto de vista de la calidad de la experiencia.
Rasgos Internos
El siguiente paso después de aprender a liberar la energía creativa del asombro y el temor reverencial, y después de aprender a protegerla controlando el tiempo, el espacio y la actividades interiorizar en tu personalidad el mayor número posible de estas estructuras de apoyo.
- Cultiva lo que te falta. Lo que debe mantenerte en el intento es saber que, al experimentar el mundo desde una perspectiva muy diferente, enriquecerás considerablemente tu vida.
- Pasa con frecuencia de la apertura al aislamiento. Toda persona que quiera realizar plenamente la potencialidad de lo que es ser hombre, y que quiera tomar parte en la evolución de la conciencia, puede aspirar a una personalidad más compleja. Para conseguirlo, necesitamos explorar y fortalecer aquellos rasgos de los que ahora carecemos, aprender a pasar de la apertura a la disciplina, dentro de un contexto de curiosidad y temor reverencial ante el milagro de la vida. La noción de complejidad añade un estrato más profundo de comprensión de por qué es importante conseguir esto. Al expresar plenamente las tendencias de que somos capaces, nos convertimos en parte de la energía creadora del futuro.
- Aspira a la complejidad
La aplicación de la energía creativa
También es útil considerar qué clase de actividades mentales facilitan soluciones novedosas a los problemas del campo de la vida diaria.
Localización del problema.
Las personas creativas están constantemente sorprendidas. No creen entender lo que sucede a su alrededor, ni tampoco suponen que lo entienden los demás. Cuestionan lo obvio; no por espíritu de contradicción sino porque ven las insuficiencias de las explicaciones admitidas. Detectan los problemas antes de que su percepción se generalice y son capaces de determinar cuáles son.
- Encuentra una manera de expresar lo que te mueve. Los problemas creativos por lo general surgen de parcelas de la vida que son importantes para la persona.
- Mira los problemas desde tantos puntos de vista como sea posible.
- Imagina las consecuencias del problema. Una vez que le has dado la formulación, puedes comenzar a estudiar posibles soluciones.
- Poner en práctica la solución. Resolver problemas de forma creativa exige continua experimentación y revisión.
Pensamiento divergente.
- Produce tantas ideas como puedas.
- Ten tantas ideas diferentes como puedas.
- Intenta tener ideas improbables.
Escoger un campo especial.
Si la creatividad consiste en cambiar un campo particular, la creatividad personal consiste en cambiar el campo de la vida personal. Si no aprendes a ser creativo en tu vida personal, las probabilidades de contribuir a la cultura bajan más cerca aún de cero. Y lo que realmente importa, en última instancia, no es si tu nombre ha quedado unido a un descubrimiento reconocido, sino si has vivido una vida plena y creativa.
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