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5/6/15

hablar para comunicarnos

Efectos espirituales del insulto y por qué hablar en voz baja y no en voz alta

Para entender mejor este artículo, le sugerimos se familiarizarse con los siguientes artículos:
Tabla de contenidos [Mostrar]

1. Introducción

Una de las cosas que diferencia al ser humano de las demás especies es que podemos hablar para comunicarnos. La mayoría de nosotros habla de forma regular y durante el día. Con el tiempo, la manera de hablar de la gente ha cambiado. La forma en que algunas personas hablan es hostil y exagerada. Hoy en día, muchas personas hablan en voz alta para llamar la atención o para imponer sus puntos de vista. Insultar y decir malas palabras en la interacción social se ha vuelto muy común.
Nuestra investigación espiritual ha demostrado que la forma en la que hablamos lleva consigo sus propias vibraciones espirituales que nos afectan a nosotros y a aquellos alrededor nuestro. En este artículo exploramos los efectos espirituales de hablar en voz baja versus hablar en voz alta así como los efectos de usar un lenguaje inapropiado.

2. Investigación espiritual sobre los efectos del insulto o decir malas palabras

La mayoría de los idiomas tienen palabras que son consideradas inapropiadas. Estas palabras también son conocidas como malas palabras o lenguaje grosero y la gente suele utilizarlas para expresar emociones como enojo, frustración o sorpresa o para conseguir un resultado social como insulto, acoso o humor. Estudios recientes de conversaciones grabadas revelan que aproximadamente entre 80 a 90 palabras habladas diariamente (un 0.5% a un 0.7% de todas las palabras) son malas palabras, cuyo uso varía de entre el 0% al 3.4% (Ref: Jay T. (2009): The Utility and Ubiquity of Taboo Words (La utilidad y ubiquidad de las palabras tabú).
Desde una perspectiva espiritual, las intenciones comunes por detrás del insulto, como ser la búsqueda de atención o expresar sentimientos negativos, nos alejan de Dios hacia la Gran Ilusión (Māyā). Además, nuestra investigación espiritual ha demostrado, que las malas palabras por sí solas atraen energía negativa. Así como el Nombre de Dios atrae frecuencias divinas, las malas palabras atraen frecuencias espirituales negativas. Esto significa, que con sólo decirlas sin ninguna intención subyacente tienen un efecto espiritual negativo.
A continuación compartimos una imagen basada en conocimiento sutil dibujada por la Señora Yoya Valleequien tiene un sexto sentido avanzado de visión, y que muestra los efectos sutiles de decir groserías. Todas las imágenes basadas en conocimiento sutil obtenidas por Yoya son revisadas por Su Santidad Dr. Athavaleantes de ser publicadas.
La precisión de la imagen de abajo es de un 80%, porcentaje que está muy por encima de la habilidad de un artista sutil o clarividente promedio.
A continuación se explica el dibujo basado en conocimiento sutil junto con la experiencia de la Sra. Yoya.
  • El ego se activa cuando se insulta.
  • Las vibraciones de los insultos generan energía de atracción (Ākarshaṇ-shakti) que atrae energía afictiva del ambiente.
  • Un anillo de energía aflictiva se activa en la mente subconsciente (chitta).
  • Debido al ego y los defectos a nivel mental, la energía aflictiva fluye al chakra localizado en la región del corazón (Anāhat) y hacia el chakra del entrecejo (Ādnyā) debido a los pensamientos.
  • Energía aflictiva fluye de la persona hacia el ambiente contaminándolo espiritualmente.
El impacto negativo a nivel espiritual puede afectarnos también a un nivel psicológico o físico. Por ejemplo, uno puede tener más pensamientos negativos o se puede sentir  náuseas.
Otro punto que la Sra. Yoya notó fue que no hay conexión con Dios al usar malas palabras debido a los defectos de egocentrismo, actitud de juzgar a otros, falta de respeto, presunción, etc. La persona que usa malas palabras incurre en pecados y su ego puede aumentar más.
Por ello, se recomienda evitar completamente el uso de malas palabras.

3. Investigación espiritual sobre los efectos de hablar en voz alta

Uno puede hablar en voz alta debido a que quiere atraer la atención de alguien o quiere discutir. Buscar la atención de otros es una señal de ego y discutir es un combustible para las reacciones negativas en la mente. Tanto el ego como las reacciones negativas nos alejan de Dios hacia la gran ilusión, además de  generar vibraciones espirituales negativas.
Cuando hablamos en voz alta, es más fácil para que las energías negativas (fantasmas, demonios, diablos, etc.) nos afecten . Alguien que habitualmente habla fuerte es más susceptible de experimentar malestar espiritual.
A continuación, compartimos el conocimiento sutil de la Sra. Yoya Vallee  sobre los efectos sutiles de hablar en voz alta.
  • Un anillo de emoción se crea en el chakra del corazón (Anāhat) Una cobertura de energía negra se forma alrededor de la persona ya que hablar en voz alta es un indicativo de ego.
  • Un anillo de energía negra se forma alrededor de la boca de la persona y un flujo de energía negra va del chakra Anāhat hacia la boca.
  • La boca de la persona emite partículas de energía negra y energía activa hacia el ambiente. También, la persona emite ondas de ego debido al incremento de sus expectativas de otros.
En resumen, hablar en voz alta tiene un efecto espiritual nocivo. Por eso se recomienda no hablar en alto. Las personas que tienen una discapacidad auditiva hablan naturalmente más alto. Aquellos que hablan con estas personas también necesitan hablar en voz alta para que esa persona pueda escucharlos. En estos casos, no hay efecto espiritual nocivo.

4. Investigación espiritual sobre los efectos de hablar en voz baja

Hablar suavemente o en voz baja es complementaria al desarrollo de las cualidades espirituales como ser la actitud de escuchar, la humildad y la introversión. Por introversión nos referimos a la cualidad de ver hacia nuestro interior, tratar de estar en comunión con Dios y realizar todas las acciones con este objetivo en mente. Estas cualidades nos acercan más a Dios y nos ayudan en nuestra práctica espiritual. Por lo tanto generan vibraciones espirituales positivas.
Hablar habitualmente en voz baja nos ayuda  en nuestra práctica espiritual y nos protege contra los ataques de energías negativas. Esa clase de lenguaje es mucho más agradable para aquellos que lo escuchan.
A continuación se muestra una imagen basada en conocimiento sutil dibujada por la Sra. Yoya Vallee sobre los efectos sutiles de hablar en voz baja. La veracidad de este dibujo es del 80%.
A continuación se explica el dibujo basado en conocimiento sutil junto con la experiencia de la Sra. Yoya.
  • El ego es menor cuando se habla en voz baja porque se piensa en otros y se los respeta.
  • El chakra del entrecejo (Ādnyā) genera vibraciones de emoción positiva en pequeña proporción y la persona emite algunas ondas y partículas de energía cuando habla con movimientos normales.
  • La energía dominante es la Conciencia Divina (Chaitanya). La boca emite ondas de Conciencia Divina hacia el ambiente.
  • Se forma una cobertura protectora de Conciencia Divina alrededor de la persona. También se genera y activa Conciencia Divina en el chakra Ādnyā.
Se recomienda entonces hablar en voz baja por los beneficios espirituales que se obtienen.

5. Por qué hablar en voz baja – experimento de la dimensión espiritual

Animamos a todos a realizar un experimento sutil de tal forma que puedan experimentar los beneficios de hablar en voz baja. Cante primero el nombre de Dios por unos minutos y después hable en voz baja por algún tiempo. Observe cómo se siente y después cante una vez más durante 1 o 2 minutos. Después hable en voz alta por algún tiempo y note cómo se siente. Al hacer esto, uno puede experimentar lo que sucede en la dimensión sutil cuando se habla en voz baja en lugar de hablar en voz alta.

6. Comparación – resultado sutil del insulto, hablar en voz alta y en voz baja

A continuación se muestra una tabla en la que se hace una comparación entre los efectos del insulto, hablar en voz alta y en voz baja:
Insultar o usar malas palabrasHablar en voz altaHablar en voz baja
1. Energía positiva1A.Conciencia Divina (Chaitanya)2.3
1B. Energía (Shakti)32
2. Energía negativa2A. Ego332
2B. Emoción2.51.2
2C. Energía de atracción21
2D. Aflicción42.8
3. Naturaleza (Vrutti)ExtrovertidaExtrovertidaIntrovertida
4. Efecto4A. En uno mismoIncremento de emocionalismo y egoAtraer la atención de otros hacia uno e incremento de las expectativas en otrosSentir tranquilidad a nivel físico (Nota 1) y psicológico
4B. En otrosComo la mente está dolida, está inestableIncremento en la inquietud y la inestabilidad de la menteSin efectos negativos
4C. En el ambienteIncremento de Raja-Tama y negatividad
5. ¿Se incurre en pecado?SiSiNo
Nota 1 – Al hablar de forma suave y tranquila cada acción del cuerpo, por ejemplo, movimientos físicos,  expresiones en la cara, están en calma (estables).

7. Conclusión

Hablar suavemente y evitar usar malas palabras, nos ayuda a tener más Sattva y lo propio para quienes están a nuestro alrededor.
La práctica espiritual regular como el canto del Nombre de Dios crea una cobertura espiritual de protecciónalrededor nuestro que nos protege de elementos nocivos de la dimensión espiritual, como los que se generan cuando otros hablan en voz alta o usan malas palabras.
Hacer práctica espiritual de forma regular, ayuda a desarrollar nuestro sexto sentido y podemos comprender con profundidad lo que es sátvico y lo que es tamásico. Esto facilita hacer elecciones sátvicas como hablar suavemente puesto que interiormente entendemos la importancia de hacerlo.

2/5/15

gestionar espectativas

Existen tres tipos de expeivas y tres formas de gestionarlas. Entenderlas te permitirá dar un paso al frente más en tu carrera hacia el éxito.
     Son: provocar sorpresas positivas, evitar sorpresas negativas, y ser consciente de los peligros de aquello a lo que acostumbras.
Promete menos de lo merecido y da más de lo esperado
     En los negocios, con tus empleados, con tu jefe, con tus hijos, con tus padres, con tus profesores, con tus alumnos... consigue que esperen poco de ti, y entonces... podrás darles la mejor de las sorpresas: superar sus expectativas y ofrecerles más de lo que se esperaban. Toda la clave reside en tener poca prisa por prometer y mucha por cumplir.
     Cuando tu jefe te pida un trabajo, no digas «lo tendrás mañana». Di «lo tendrás en unos días» y luego trabaja como si lo necesitase para ayer. Si no consigues terminarlo para mañana, estarás cubierto, y si lo haces, se llevará una grata sorpresa, porque no se lo esperaba.
     Cada vez que no te comprometes a un plazo, una acción, un regalo, un precio, o un trabajo concretos, estás guardándote la posibilidad de sorprender. Cada vez que lo haces, has creado la expectativa, y ya no podrás ganar (sorprender), sino solo empatar (cumplir lo que se esperaba de antemano, sin posibilidad de sorprender).
     Este Peldaño contribuye al éxito porque te permite gestionar lo que otros esperan de ti y a ser percibido como una persona que cumple por encima de lo que otros esperan, en parte porque haces mucho y en parte porque prometes poco. Gestionar adecuadamente las expectativas pasa por entender la interacción entre ambos elementos y aprovechar su efecto.
     En eso consiste el primer componente de los tres que comprenden el grupo de la gestión de expectativas. Veamos el segundo.
Los miedos mayores no proceden de aquello que se teme, sino de todo el desconocimiento que se genera en torno a ello
     Todos conocemos a mucha gente que tiene miedo a volar. En el momento en que empieza a agitarse el avión por la menor de las turbulencias, esas personas sufren un pánico tremendamente desagradable. Ese trago tan repulsivo para esos pasajeros podría ser evitado gestionando su desconocimiento. El daño mayor de las turbulencias procede del primer momento en que surgen, el momento de la sorpresa negativa, y la forma de mitigar el problema pasa por minimizar ese impacto inicial.
     Para ello es necesario que el pasajero pueda anticiparse a ese momento, ser consciente de que está a punto de llegar, y tener toda la información posible sobre él. La diferencia entre no anticiparte a algo negativo y hacerlo es la diferencia entre atemorizarte o no. Bastaría con que el comandante o la sobrecargo no solo anunciaran las turbulencias (esto ya lo suelen hacer, aunque más para pedir que se abrochen los cinturones que como efecto tranquilizador), sino que explicaran que son algo normal sobre lo que la tripulación tiene control y que durarán ocho minutos (o los minutos que sean), volviendo a recordar lo mismo en mitad de la turbulencia. Por un lado, el mero hecho de decir que es normal, reduce el pánico. Por otro, decir el número de minutos que esperan que dure ayuda a los pasajeros a saber qué esperar, a tener una valiosísima información que te permite sentirte más en control y permitirte contar, si hace falta, el número de minutos hasta el final de tu agonía.
     Si además aplican el punto uno a fin de prometer poco y dar mucho (por ejemplo, anunciando ocho minutos de turbulencias cuando sean cinco), entre ambas fórmulas se ahorrarían millones de minutos de angustia.
     El problema de las turbulencias es un buen ejemplo del segundo tipo de gestión de expectativas, pero existen otros muchos que también demuestran la importancia de gestionar las sorpresas negativas.
     Si estás en una negociación, di el precio aunque eso asuste. Todo lo que vayas diciendo después mejorará el impacto negativo inicial en la mente del cliente. Si eres un médico, avisa de que la inyección causará un dolor intenso pero efímero. El paciente se imaginará algo desagradable pero concreto y tolerable. Si eres profesor y sabes que los alumnos suelen tener miedo a hablar en público, avísales de que uno de los requisitos de la clase es hacer una exposición ante sus compañeros al final del curso, y luego invierte ese miedo demostrándoles que será menos difícil de lo que a priori pudiera parecer.
     Busca minimizar la sorpresa negativa permitiendo que se anticipen a ella. La clave es provocar una trayectoria ascendente, y para ello es necesario empezar bajo.
     Y por último, la gestión de la expectativa causada por la costumbre.
En un camino de cien millas, lo que des a alguien en la primera, determinará cuánto esperará de ti en las otras noventa y nueve
El peligro de la regularidad es que una vez se crea una costumbre, ésta provoca una expectativa que se asienta en la mente de las personas y contra la que es muy difícil luchar. Si me has dado algo diez veces seguidas, el mensaje que has dado a mi cabeza es que no hay motivo para pensar que la número once va a ser diferente de las anteriores. Has creado un gigante y ahora estás casi obligado a alimentarlo. El peligro no está tanto en alimentar al gigante como en no ser consciente de que has provocado su existencia.
#88peldaños
Da limosna a un pobre una vez y te llamará generoso. Dásela 100 menos una y te llamará miserable.
@anxo8BELTS
Del libro “Los 88 Peldaños del Éxito”